De escritora a escritora.
- uribediana70
- hace 3 días
- 1 Min. de lectura
A María Eugenia
Tengo que decirte esto. No tengas miedo a las críticas, ni busques excesivamente la perfección. Por favor, escribe, escribe. Con frecuencia sentirás que no es suficiente, y te quedarás revisando una y otra vez tus textos, mientras luchas con la duda ¿Será que alguien lo va a leer? Seguro te leerán.
Hay mucho para decir, por decir. El trabajo de una escritora es muy importante, no es fácil. ¿Quién dijo que era sencillo? Trabajar buscando las palabras precisas, ajustar y revisar los párrafos varias veces. Buscar con esmero cuales verbos van, reflexionar sobre cuales reflejan el pensamiento, el sentido de lo que se quiere decir.
Tu trabajo mija requiere silencio, soledad, disciplina. Es apartarse, es encierro, es viaje interior.
Para una mujer la escritura demanda revisar el asunto de lo doméstico. Siempre hay mucho por hacer en casa, parece que siempre hay otra cosa más por atender: pelar papas, poner ropa en la lavadora, hacer el sancochito, organizar y embellecer los espacios… Todas son tareas para delegar porque apremia aquello que urge salir a la luz. El teclado te llama a gritos ¡Siéntate, escribe mujer, escribe! ¡Hay que escribir, urgente, hay un mensaje que comunicar, unas almas que tocar con tus palabras, con tus oraciones, con tus historias! El conocimiento, las creencias, los sentires, y las experiencias sí que importan.
Escribe, y no dejes de escribir.
Mijita, cuida de ti, de tu salud. Y luego escribe, obedece con diligencia a Aquel que te dicta, que te llama a la escritura. Hay que escribir, es el tiempo de las mujeres. Sin miedo, en confianza, en amor.
Escribe mijita, escribe.





Comentarios